Sobre el proyecto
Soy Miranda Sánchez Martín, Psicóloga General Sanitaria y cabecilla de este proyecto: Admira Psicología.
Los diagnósticos pueden ayudar a comprender lo que ocurre, pero cada persona tiene una historia única que merece ser escuchada.
Mi base de terapia es la Terapia Cognitivo Conductual, pero cada día sigo aprendiendo sobre otras corrientes y técnicas.

Cómo veo a las personas

En consulta intento mirar a cada persona con los mismos ojos con los que me gustaría que alguien me mirara a mí o a un ser querido: con cariño, con aceptación y con respeto por su historia.

Mi trabajo consiste en acompañar a las personas para que puedan verse también así: con más comprensión, con más amabilidad hacia sí mismas y con la confianza de que pueden construir una vida que tenga sentido para ellas. (Dicho suena fácil, pero no vas a hacer esto sola/o).

Creo profundamente que somos mucho más que nuestros síntomas o diagnósticos. Cada persona tiene una historia única, unas heridas, unas fortalezas y una forma propia de entender el mundo.
Lo que más me emociona de mi trabajo
Para mí son momentos muy especiales cuando alguien se enfrenta a algo que le daba miedo, aprende a poner un límite, se atreve a tener una conversación difícil o empieza a cuidarse de verdad.
Los avances en terapia muchas veces parecen pequeños desde fuera, pero para la persona pueden ser enormes.
A veces el logro es levantarse de la cama, decir que no, pedir ayuda o tratarse con un poco más de amabilidad. Son pasos que pueden parecer pequeños, pero que cambian mucho la forma de vivir.
Mi forma de trabajar
Durante la formación se habla mucho de trastornos, síntomas y diagnósticos. Pero cuando te sientas delante de una persona real te das cuenta de algo importante: las personas no caben en una etiqueta.
Los diagnósticos pueden ayudar a comprender lo que ocurre, pero cada persona tiene una historia única que merece ser escuchada.
Mi base de terapia es la Terapia Cognitivo Conductual, pero cada día sigo aprendiendo sobre otras corrientes y técnicas.
En terapia intento comprender de dónde viene cada persona, qué le ha traído hasta aquí y hacia dónde quiere ir. Porque el objetivo no es solo reducir el malestar, sino ayudar a vivir de una forma más coherente con uno mismo.



